Sera que el tiempo tiene ganas de correr para no detenerse, será que el sol muere más tarde que de costumbre por un puñado de minutos, será que la primavera ha irrumpido con un tiempo extraño o será que hoy más que nunca echo de menos la textura del último filtro por el que aspire esa nube de efímera felicidad hasta lo más hondo de mis pulmones, pero el caso es que estoy enamorado. Estoy enamorado de la vida y de todas aquellas cosas que parecían imposibles que con un poco de paciencia y otro poco insistencia se acaban por cumplir, esperemos que esta felicidad que tanto tiempo me ha costado volver a sentir no se esfume repentinamente.
Rememorar tiempos pasados en un lado y otro resulta importante para descubrir que has tenido un pasado que, aunque bueno o menos bueno, está allí siempre para recordarte que las experiencias vividas son toda la fuerza acumulada para avanzar y para ver las cosas con positivismo. Todo esto me vino a la cabeza al volver, una vez más, de fiesta por la capital del Jalón y pasar un rato con este increíble ser que me acompaña en la foto y que tan hiperactivo se mostró. Solo le falto venirse de marcha con nosotros, aunque ya le quedara tiempo.
Fue así pasando de foto en foto cuando me plantee la cuestión de esa estela imaginaria que vamos dejando atrás en nuestras vidas, que nos permite trabar amistades, adaptarnos a nuevos lugares y levantar una vida nueva en un lugar desconocido. Es decir, compartir unos pocos minutos con el “ziquillo” me recordó aquel tiempo en que me vi obligado a dejar amigos, dejar el lugar donde había vivido casi desde mi infancia para llegar a este sitio nuevo en el que fui acogido rápidamente y en el que pase uno de los mejores cumpleaños de mi vida, por así decirlo.
Por ello, pienso que tengamos los proyectos que tengamos y, aunque estos se rompan, siempre hay que seguir adelante sin miedo a fracasar, sin miedo a experimentar, sin miedo a vivir. Quizás estas palabras se puedan ver como un simple tópico del montón pero pienso, que en cierto modo, son aplicables a cualquier existencia humana. Nada más, cuídense y sean buenos.
Sucedió en Brasil
Hace 4 horas




4 Virreyes han informado:
Sea la primavera, sea un virus o seael corazón que tiene ganasde estar feliz...me alegra que te sientas enamorado!...ese es un lujo que cuando llega, hay que disfrutarlo!!!
saludos desde el sur en otoño!...llueve, para más datos! ejjeej
A esa edad es cuando son (somos) más adorables, amables y achuchables. Más tarde, nos volvemos todos unos pequeños delincuentes.
Ah, por cierto, Borja... Nosotros somos buenos por naturaleza, no hace falta que nos recuerdes que tenemos que serlo.
No nos lo recuerdes. Borja, no. ¡Borja, no insistas!
¡¡QUE NO NOS LO RECUERDES, LEÑE!!
Estooo... no, que ya hablaremos por la tarde/noche.
(Perdona que no te llamara anoche. Lo de siempre. Por lo menos pudimos ver la tele en paz tres cuartos de hora, o así...)
Nada de estela imaginaria. El pasado no es pasado. Vive en el hoy.
No existe el pasado ni el futuro. Son conceptos erróneos, invenciones de la mente. Sólo hay una especie de instante eternamente finito.
O finitamente eterno.
Así que disfruta ese instante.
Y me gutaría saber dónde te has metido y si siempre estáis de juerga.
Tenemos que hablar muy seriamente.
Miau!
Digo... pío, pío.
Publicar un comentario en la entrada