Recordar, sentir, añorar...

jueves, 6 de noviembre de 2008


Interesante, hace unos días navegando por ese montón de información de cuyo nombre no quiero acordarme, me tope con algo que me hizo pensar.

Parece que la música sigue siendo un objeto bastante valioso para recordar, incluso, si a esa dulce melodía le pones unas cuantas imágenes navideñas, un chico solitario y pálido, un castillo tenebroso, unas tijeras y dejas volar la imaginación.

En efecto, ¿Quién no se ha emocionado con la gran obra maestra de Tim Burton? ¿Quién no recuerda esos tiempos sin responsabilidades en los que la imaginación te mantenía vivo? Me emocione con esa banda sonora y pensé que por muchos años que pasen, por muchas cosas que ocurran, nunca dejaremos de ser niños, siempre hay algo en nuestro interior que florece, algo inesperado que hace que te preguntes si alguna vez tuviste infancia.

Pero ¿hemos tenido infancia? Resulta difícil pensar en algo así, pues parece que se trata de otra vida, como si estuviera flotando en medio de una espesa neblina en algún rincón del cerebro, pero sabes que haberla vivido es el mejor regalo que has podido tener. De todas formas, cada persona es un mundo y mientras algunos puedan tener una reacción parecida, otros igual no han despertado de ese profundo sueño.

Estemos o no estemos despiertos, la vida continua siendo una suma temporal bastante imprevisible, nunca sabes con que o quien te vas a topar. Lo cierto es que, cuando te quieres dar cuenta, te has metido en los veinte, en mitad de una carrera, viviendo apartado de tu lugar de origen, de tus amigos del instituto (que tiempos jaja) e intentando tantear el terreno para el futuro.

Curiosamente, prefiero que las cosas estén así, porque cada vez que te reencuentras con esos amigos vives el momento con mayor intensidad, sales con más ganas y todo lo anterior da igual, será por eso por lo que tienes unos años y no te das cuenta.

Ouch, me he despertado, será mejor que me levante y me prepare para volver a clase, otro día más.

P.D: Os dejo la cancioncilla a la derecha.Pone los pelos de punta xdd.

12 Virreyes han informado:

Carlos dijo...

Una banda sonora que guardo desde hace mucho tiempo entre mis archivos y otras cosas más mundanas. Qué le vamos a hacer... los sentimientos plenos e inocentes se intercambian muchas veces con la etapa infantil, cuando ni siquiera nos damos cuenta del significado de las cosas a las que les ponemos nombre. No lo echo de menos. Si te soy sincero, ya casi ni me acuerdo.

Alanthos dijo...

No estoy de acuerdo con Carlos. Yo sí lo recuerdo, pero creo que estoy demasiado ocupado con cosas de mayores como para acordarme de la infancia... aunque no me importaría. Lamento ponerme nostálgico, pero es que ese tiempo en concreto fue mejor...

Tanto da. Es una buena banda sonora, y me gustaría oírla más a menudo. La película también está bien... deberías escribir sobre ella algún día de estos, Borja.

Por lo demás, no hay ningún problema; la infancia se deja atrás, pero eso no quiere decir que no podamos recordarla a placer en ciertos momentos. Del mismo modo que podemos recordar el pasado, cualquier pasado, y, en algunos casos, recuperarlo.

¡Gracias por su atención!

PD: Tendré que volver a descargar esa banda sonora, porque mi ordenador dice que no existe, lo cual es un grave problema. Gracias por recordarme su existencia; tiene la dosis exacta de tristeza y grotesco como para ser divertida ^^.

Borsha dijo...

Mmm, yo lo recuerdo pero como si fuera otra vida, es algo extraño.

Había pensado en escribir sobre esta película pero en el blog de tarantino y para Navidad. De hecho iba a proponeroslo.

Un abrazo pimpollos!!

Alanthos dijo...

Primero, lo primero. Escribe tu parte de lo de Pulp Fiction, y lee mi maldito espacio. Sé que es mucho peor que los vuestros, y que sólo lo leeis porque me compadecéis, pero...

No le escuhéis, está loco.

¡No!¡Escuchadle! ¡¡Dice la verdad!!

¬¬

Y sí, ya me habías comentado que querías ponerla para Navidad en tu espacio, y me pareció una buena idea, ¿recuerdas?

Lacónico.

Borsha dijo...

La escribe cuando la inspiración me venga ha visitar y se enzorre junto a mi.

Por cierto, Javier, estas zumbado, tendras que dejar de cascar nueves con la cabeza, prueba con las manos.

Pasare por tu espacio, a dejar un comentario que contribuya a bajar su reputación.

Dos besos.

Guau.

Alanthos dijo...

Adoro cascar nueves. Incluso ochos. Los sietes ya no, son demasiado puntiagudos. XD

Borsha dijo...

Sea pues...

Carlos dijo...

Pero mi querido y cruel y pampudo Borshman, ¿cuándo procederéis al procedimiento de proceder con la procedencia que procede en estos momentos sobre lo que se refiere al menester de Pulp Fiction? Esperamos atentamente sus visitas por navidad y el champaña pasado ante la caída de los borbones.

Atentamente suyo: Juan Carlos Primero.

Borsha dijo...

Ejem!! supongo que tan pronto como protamente prontismo pueda, de todas formas tengo buenas noticas para ti y te las dare en breve.

Por otra parte, te invitaría a que no firmaras con nombres ajenos y menos si hacen referencia a personas que son el resultado de una larga endogamia.

Por lo demas, que no esta de más, un cordial abrazo para vuesa merced.

Atentamente: El infante Don Juan de Austria.

Jesu dijo...

Es curioso. A mí también me pasa.

Recuerdo mi infancia como si fuera una película, como otra vida.

Pero no por ser lejana o extraña, sino... es cmo si no fuera yo, como si me viera desde lejos. Sin embargo, soy yo, igualito que ahora, creo que de niño fui igual que de jovencito y de adulto, apasionado por todo, gozando y sufriendo. Me divertía mucho y sufría mucho. Como ahora.

Responable al máximo, no sé por qué, quién me otorga ese papel, supongo que yo mismo. Tengo mi imagen imborrable, la de un niño implicado en todo, en las cosas de mayores, las que no iban conmigo, algo así como un cronista de mi propia historia y sobre todo de las personas a las que quería quiero.

Sí, fantástica película la que comentas. Todas las de Johnny Depp. Su carrera es alucinante. Hay un film en particular que venero, A quién ama Gilbert Grape (What's eating Gilbert Grape... qué trama Gilbert Grape) junto a Juliette Lewis.

Gilbert es el caballero de la brillante armadura (tú brillas y deslumbras, le dicen). Carga con el peso de toda su familia sin desear nada para sí mismo. Un día logra liberarse y ser feliz.

Bueno, así me siento yo.

En honor a ese personaje me nombro a veces caballero de la oxidada armadura.

- No asustes a Gilbert, no asustes a Gilbert...

Hay un grupito de películas que os diré por si queréis comentarlas en vuestro superspace.

Un abrazo Borsha, Javier, Carlos.

Jesu dijo...

Por cierto, tu contador está descontrolado. A veces va al revés.

Cuando la cuenta regresiva llegue a cero... ¿explotará ésto?

(web autodestructible)

Neogeminis dijo...

Hola!
pasé por aquí y me quedé pensando en este escrito.
Creo que la infancia es la piedra fundamental de toda vida. Según cómo nos haya ido en ella, la manera en que responderemos alas vicisitudes con las que nos toque lidiar será condicionada por lo que nos marcó...de ahí su importancia crucial...somos el producto resultante de aquellos primeras caricias o mazazos (según sean) que nos tocaron en el reparto y eso perdurará, más o menos concientemente por elresto de nuestra existencia.
Quizás no la recordemos mucho, quizás se mantenga entre nubes, peor allí está todo atesorado, dispuesto a resurgir ante el incentivo adecuado.
Por eso la importancia de cada gesto, palabra, atención, alegría o dolor que le provoquemos a un niño...nada será intrascendente, todo dejaré huella y sobre ellas, sumadas, se construirá y definirá toda una vida.
Perdón por el divague, pero suelo pensar si actuamos con responsabilidad cuando, por ejemplo, dejamos de contestar adecuadamente una pregunta de nuestros hijos cuando estamos urgidos por cosas no tan trascendentales.

A sido un gusto pasar por aquí.
Hasta cada rato!