Otoño, otoño...

miércoles, 17 de septiembre de 2008

-Vaya noche, hace un rato estaba sentado en una silla en la terraza dándole placer a mi cabeza, socarrándome la garganta y disparando con un rifle a las estrellas. Esto empieza ya, otro año más de interminables clases de dormir y juergas variadas, me decía. El problema es que yo no quiero ir a vivir a Zaragoza, no se me ha perdido nada de gran importancia, es demasiado grande para mi, demasiado pasota, preferiría seguir en Huesca como hasta ahora, disfrutando de fiestas improvisadas, de la tranquilidad, hablando por la calle con un cubata en la mano en una fría noche de invierno.

-Los cambios siempre dejan mi moral por los suelos, no se porque y luego siempre me consigo adaptar enseguida y me olvido de donde procedo temporalmente ¿es un síndrome de Ulises invertido por el paso del tiempo o una simple paranoia del montón?.

-El tiempo, el maldito tiempo, hace que te des cuenta de tantas cosas, de lo que tiene importancia y de lo que no, el tiempo nos pone a prueba a todos, nos enseña a vivir, pero a veces desearía que se parara, que me diera un respiro. Supongo que es muy difícil escapar de una ciudad después de tantos años pero se que lo conseguiré, entendiendo que la vida cada día es más puta y que las personas también te ponen a prueba de alguna manera para descubrir tus puntos débiles y ayudarte a descubrirlos y hacerles frente o te joden hasta que no puedes aguantar más. Cuanta más gente me rodea mayor es mi soledad, debe de ser verdad eso que dice mi buen amigo Carlos: "Todos estamos solos pero demasiado cerca como para no hacernos caso".

-En fin, aquí termina mi rayadura personal desde hace varias semanas, cuidaos amigos lectores.

4 Virreyes han informado:

Jesu dijo...

...hablando por la calle con un cubata en la mano en una fría noche de invierno!

Éso me lo apunto pra mi mundo feliz! Mañana mismo lo haré.

(estabas hablando del tiempo, es uno de mis temas favoritos, he de decirte que el tiempo no existe, puedes alegrare un poco o bastante, lo que pasa es que ahora no tengo tiempo de explicártelo, prometo otro día)

Hasta luegooooooooooooooo!

Borsha dijo...

Si, siempre me acuerdo de andar por la calle en pleno invierno de esa manera, me gusta, en plan bohemio jeje.

Ok pues, me gustaria conocer tu opinión sobre el tiempo, me mantendre a las espera.

Jesu dijo...

De acuerdo, pues volveré.
:)

Jesu dijo...

Tenía pendiente volver aquí. Es que no sé qué pasa que de pronto me he cansado de la red, de la pantalla, de los blogs, de las amistades que van y vienen, me estoy encontrando aquí el mismo mundo que en la calle, con los mismos problemas, virtudes y defectos y... no, yo busco algo especial, no sé dónde lo he de encontrar.

Iba a dejarte un rollo sobre el tiempo pero como estoy depre vas a tener suerte y acabaré pronto.

Realmente el tiempo, al parecer, es una consecuencia de la materia en movimiento. Si ves una piedra caer, la verás en un tiempo determinado, aunque no es así, sólo es que recorre un espacio. Si ves un vídeo y de repente se para, parece que haya parado el tiempo y no, sólo es que las imágenes se han detenido. Tiempo es la sensación mental de las cosas en movimiento. Y una consecuencia probablemente de nuestro 'a priori' kantiano. No creo que un perro tenga sensación de tiempo, como tampoco la tiene -creemos en nuestra soberbia- de sí mismo, de su propia conciencia.

Y además es relativo, como explicó Einstein. Para cada observador, en un punto determinado, ese transcurrir será distinto, se puede medir físicamente. Tengo la duda, la gran duda, de si además de ser relativo, existe como algo en sí mismo. Yo pienso que no. Nada va hacia adelante ni hacia atrás. Sólo hay un devenir incierto de hechos, de cosas que suceden. Incluso ese devenir es muy liviano, muy sutil, pues damos vida a los hechos desde nuestro pensamiento, cuando en realidad son cosas puntuales que no tienen el rango que les damos.

Dicen que el tiempo empezó con el big bang, precisamente porque entonces comenzaron a moverse las cosas, yo ni siquiera estoy seguro del big bang, qué había antes, una espece de dimensión única, o de espacio bidimensional tal vez, no hay gran diferencia, sería como una noche de fiesta tranquila y otra de fiesta loca, posiblemente sólo exista algo que va transformándose y de lo que somos parte, una parte pequeña, extraña.

El caso es que somos hormigas atómicas que pretenden conocer asuntos que jamás sabrán.

La gran pregunta, la madre de todas las preguntas en filosofía es... por qué existe algo.

La respuesta más convincente es porque la nada es un concepto, una invención, o sea, una falsedad y es imposible que exista la nada (no el vacío), es una contradicción deci que existe lo que no existe, por tanto, existe algo. Pero no me convence tampoco esa teoría. No encuentro otra, la buscaré.

(no he fumao nada, lo juro)

(hoy)

Cosas positivas, pues mira, una vez hablando de inmortalidad con Carlos le decía que como no hay tiempo en sí mismo, cualquier cosa que exista o que haya existido, es como si sempre existiera (lo que ha sido siempre es), es como estar o no estar dentro de un puzzlle. Es como ser inmortal.

Atrapa tus momentos, tus mejores momentos, y cree en ellos como si fueran inmortales. Y lo serán.

Un abrazo, amigo!
;)